Roberto Centeno

 

Medidas ante la crisis, ¿pero quÉ medidas?

17.04.2008

El primer paso para plantear medidas eficaces de cara a hacer frente a una crisis es el saber dónde estamos hoy, no hace tres meses. Y aquí hay un problema, ni el Banco de España ni el sistema estadístico nacional, permiten saber lo que pasa hoy, bien porque mienten, o bien porque utilizan sistemas estadísticos que reflejan tendencias y no la realidad última.

Como afirma Alan Greespan en su excelente libro de memorias, “el primer indicador claro de lo que sucede en la economía, es la cifra de nuevas prestaciones por desempleo”. Y ¿qué pasa en España? Pues para empezar su elaboración está delegada en parte a las CCAA, algunas de las cuales manipulan descaradamente esta cifra y, para seguir, se ha decidido excluir a los parados “necesitados de formación”, es decir, las estadísticas oficiales distorsionan la realidad.

Por ello, para saber qué pasa en España, hay que recurrir a fuentes indirectas. Una de las más solventes es sin duda los análisis de coyuntura realizados por Ángel Laborda, responsable de ello en FUNCAS, y que, basándose en la caída en picado de las afiliaciones a la Seguridad Social, acaba de concluir, primero que la economía española ha experimentado un “frenazo en seco” dejando de crear empleo y que el PIB ha crecido un 0,2% en el primer trimestre y, citando de nuevo a Alan Greespan, los datos “del último trimestre extrapolados a nivel año son el mejor indicador de la tendencia del crecimiento económico”.  Es decir, estamos creciendo ya por debajo del 1%.

Se trata, pues, de una recesión en toda regla, cuya profundidad y duración desconocemos y que se está desarrollando a una velocidad de vértigo, más aún, combinada con el 4,5% de inflación dibuja un diagnóstico inequívoco de estanflación, el peor de los escenarios posibles y las medidas propuestas, son algo así como intentar curar una neumonía con cataplasmas.

Y entonces ¿qué medidas tomar?
Obviamente, las más efectivas son las monetarias, es decir, los tipos de interés, los tipos de cambio y la liquidez en el sistema. Ninguna de ellas está ya disponible porque están transferidas al BCE y, en consecuencia, al Gobierno sólo le queda la política fiscal. En el área del gasto, desde hace más de 30 años, ningún país utiliza ya las políticas keynesianas de obra pública para reactivar una economía. La única arma efectiva a corto plazo es un recorte fiscal neto. Y digo neto porque la devolución de los 400 euros a los ciudadanos con ingresos superiores a 22.000 euros ha quedado más que neutralizado por el incremento de la presión fiscal en IVA e IRPF, a consecuencia de la inflación.

Y ¿qué recorte? Pues en torno al 2% del PIB, unos 22.000 millones de euros netos, es decir, hay que añadir lo que suba la presión fiscal y, cuestión esencial, la rebaja debe ir dirigida a la franja de población cuya propensión marginal al consumo sea mayor, la de menor renta, pero no por justicia social, que también, sino porque todo lo que vaya al ahorro se invalida. Además, podría hacerse sin recurrir al déficit, el 2% podría obtenerse un 0,5% de las grandes fortunas, siguiendo adelante con las actas levantadas por la Inspección a estos contribuyentes y frenadas por Solbes y retocando el sistema de tributación de las SICAV donde hay margen de sobra. Y el otro 1,5%, del absoluto despilfarro autonómico, que este año tiene asignado más del 50% del gasto total, 178.000 millones de euros, y suprimiendo subvenciones injustificadas a sectores como el eólico y otros que ya no las necesitan.

Esencial también es el abordar las reformas estructurales pendientes desde hace 15 años, en el mercado laboral, en el sector energético y en los canales de distribución, entre otros. Sin esto no es posible la mejora de la productividad. También habrá que actuar en investigación, innovación, educación, etcétera... pero el nivel de camelo ha sido tan apabullante, que hay que empezar casi de cero y, además, sus efectos sólo se verían a medio plazo.

En acciones sectoriales concretas, sería absurdo que el Gobierno empiece a construir VPO cuando hay casi dos millones de pisos de sobra entre en venta y en construcción. Lo razonable es que sean adquiridos por grandes lotes a los promotores, que por supuesto tendrán que poner precios acordes con la realidad y de nuevo tengo que citar a Greespan: “Los saldos son el mejor modo que equilibrar la demanda en los mercados inmobiliarios”, un sistema de pujas por bloques de activos en los que sin duda participarían también inversores privados. Otra medida sería crear con capital público y privado entidades dedicadas específicamente a la concesión de hipotecas, similares a las norteamericanas Fannie Mae o Freddie Mack, que ayudarían a dinamizar la escuálida demanda y a introducir más competencia en este mercado.

En el sector financiero, evidentemente no podría dejarse caer si las cosas fuesen mal, pero la ayuda no puede ser gratis y el precio debería ser la privatización de todas las cajas que necesiten ayuda, que serán bastantes, y, por extensión de todas ellas, las que necesiten ayuda y las que no, España no puede permitirse el lujo de tener un segmento financiero tan enorme gestionado con criterios políticos y de amiguismo químicamente puro.

Y la traca final, la moderación salarial, es decir, que los de siempre se aprieten una vez más el cinturón. Esta será la medida estrella, pero tenemos un problema, en los últimos cuatro años los salarios reales han caído en un 4% mientras en Europa han subido un 8%. O sea, que no estamos hablando de lo mismo. Por ello, cuando se negocie el “gran pacto social”, el trade-off no puede ser moderación a cambio de humo como en el pasado, sino a cambio de cosas tangibles, por ejemplo, de un sistema fiscal donde los ricos paguen impuestos como los demás, y que no tengamos, como señala la OCDE el sistema fiscal mas regresivo el mundo industrializado y, más concretamente, que se ponga fin a que “la presión fiscal sobre un trabajador casado y con dos hijos, percibiendo el salario medio, sea en España la más alta” de éste grupo de países. Y en todo caso la parte del trabajo en el PIB no puede seguir cayendo a expensas del excedente de explotación, que es ya el mayor de Europa.


COMENTARIOS DE LOS LECTORES EN elconfidencial.com

12.-Estupendo artículo.
También yo quiero sumarme a la petición para un espacio fijo periódico de D. Roberto Centeno en Elconfiencial.com
Angelote

11.- ¿Ha considerado el estudio de FUNCAS la economía sumergida que roza hasta el 40 % en algunas poblaciones?
¿Pretende aliviar linealmente la presión fiscal a las empresas, incluidos los que delinquen con la economía sumergida y la no cotización de la SS. SS.?
Estaría destinado al fracaso el premiar a los que no cumplen con la Ley.
FernandoFF

10.- "Lo más difícil no es cumplir con el deber, sino conocerlo".
Hoy lo que ha dicho el Sr. Centeno, ni más ni menos que hay "crisis" y alguna que otra "medida" para aliviar el ambiente. Pero vamos a ver, si aquí todavía se habla de "desaceleración temporal", eso si, sin fecha de solución, bueno si, a tres o cuatro años vista según el "autorizado" Solbes; pretende Vd. una reforma fiscal que no recaiga sobre los que ganan entre 15.000 y 40.000 € al año, pero vamos es que es Vd. acaso "socialista" y además quiere que paguen los ricos ricos, desde luego hay que ser "rojísimo", con lo que le gusta a nuestro presidente la alabanza esa de sus amigos banqueros de "esto va superior Sr., Presidente" y ponerse "remangado" a "estudiar" la situación. Bueno y todavía no han salido por aquí llamándole "catastrofista y demagogo" porque en esto de la economía pocos forofos pueden defender lo indefendible, aunque haberlos haylos; nada Vd. se ha pasado con las "recetas", con un toquecito con los 400€ por aquí, un maquillaje del paro por allá, unas fotos de playas llenas para animar al personal y reportajes de las cadenas amigas sacando hambruna Africana y aquí "no pasa nada" La asociación espera que este nuevo macrojuicio "tenga un
resultado al menos igual de bueno que el llevado a cabo contra
Ekin", en el que la AVT también ejerció como única acusación
popular. ¿Alguna sorpresita?
Guille

9.- Claro, rotundo y con conocimiento. Nada que me haya sorprendido desde que le veo, oigo y leo.
Pero como alguien ha apuntado antes, no hay buen medicamento si no existe un buen diagnóstico, y hoy, se pone más empeño en ocultar y disfrazar la realidad que en reconocerla.
Añado algo más, para un buen diagnóstico y un buen tratamiento posterior hay que empezar por disponer de un buen médico. Ni Solbes, por mucho que se apele a su época en Bruselas y no a lo que realmente hizo, ni a su participación en el último gobierno de F.González, ha resuelto nada, ni Sebastián ha dado muestras, desde que estuvo en el B.Bilbao hasta sus intrigas en la cocina de Moncloa, de tener capacidad para ejercer de médico.
Por su ineptitud y su mansedumbre a quien le regala la poltrona, han preferido mirar hacia otra parte cuando no dedicarse a la intriga. Se ha perdido ya mucho tiempo, lo que pudo curarse tal vez con la amputación de un dedo lleva camino de dejar al enfermo en silla de ruedas.
Eso sí, salvo en Intereconomía y en parte de la prensa, vd. no saldrá exponiendo su opinión en las principales cadenas nacionales de TV.
La verdad resulta fea en el país de Alicia y de los borregos marcados.
J&L

8.-Sr. Centeno, como "siempre" predicando en el desierto. Pero es bueno así se establecen los celebres contrastes de pareceres.
Dice poco, pero si la nombra la política energética. ¿Podría darnos alguna idea de su
pensamiento a los lectores de El Confidencial?
¿Que piensa de la energía nuclear?
Por que a "pesar" de la crisis, el precio del petróleo sigue subiendo?
Yo, también, era un ferviente admirador de Greenspan, pero viendo "la herencia" que dejo a los suyo en USA y que ni quiso, o no se dio cuenta (lo cual seria peor), atajarla y ponerla en evidencia, me parece que como a la Sra. Hillary Clinton, la paella o se les ha pasado o ya esta demasiado cocinada. Es lo duro de la "realidad yan kee", todo acontece a prisa; aquí en Europa somos mas slowlyssss
¿Que opina?
cabo ortegal

7.-Soy una simple ama de casa, pero estoy absolutamente de acuerdo con usted, ojalá nuestra economía estuviera dirigida por personas no politizadas y suficientemente capacitadas como usted. Estoy harta de los políticos sobre todo de aquellos que presumiendo de progresistas y de izquierdas nos tratan de dar clases de moral y ética, cuando normalmente son ellos los que mienten, manipulan y roban a manos llenas.
SONIA GARCIA

6.-Profesor Centeno, yo le conozco a usted, pero usted seguramente no a mí, uno de tantos alumnos que han pasado por sus aulas y que pudieron confirmar que bajo su áspero y displicente carácter, del que tiene fama, hay un gran ingeniero y economista de ideas claras; tan claras que puede hacerlas sencillas y comprensibles a sus alumnos.
A usted le descalificarán demagogos con impenitente complejo de inferioridad: es de derechas...etc. Yo que no lo soy, sin embargo quedé impactado con la onerosa esquela que usted le dedicó a su no conocido tío, muerto en la revolución del 34 (la de las cuencas mineras asturianas), y donde de paso dejaba claro que un olvidado capitán fusilado el 39, tras juicio por traición, no fue lo que vendía su famoso nieto, que tampoco lo conoció. No se lo perdonarán los acólitos del nieto, pero se lo van a reprochar en público, sospechan que usted sabe más que lo que la esquela dice.
Tampoco le van a rebatir este artículo ni el del lunes pasado en Mundo, se temen que usted sepa, de profesor a profesor, bastante más que el ministro estrella Sebastián y su íntimo enemigo Solbes.
Y no se me olvida como se despachó usted con la CNE, de "chapeau". ¡Asús y a ellos!
Agarcía

5.- ¿No es de libro que en situaciones de recesión tire de la economía la actividad pública aun a costa de déficit público? La idea de la compra por lotes a precio rebajado de viviendas ya construidas, en lugar de dedicar el dinero público a nuevas viviendas VPO me parece acertadísima, así como el crear entidades temporales para facilitar acceso a hipotecas por los menos pudientes. Pero debe evitarse que los de siempre sigan forrándose a costa de la mayoría: para moderar los precios hay que meter mano a las cadenas de distribución, que son unos depredadores. Y hay que ir despolitizando las Cajas, y frenando el derroche en subvenciones sectarias por parte de las CCAA, pero ¿aceptarán los políticos este saneamiento financiero? Y compartir los excedentes empresariales con el factor trabajo.
AddolfoGR

4.-Sr. Centeno, aunque soy de letras, qué bien me suenan el diagnóstico y las medidas correctoras que cita. Pero va a ser imposible, a corto plazo, que un gobierno que se empecina en diagnosticar mal, en no tomar medidas para no indisponerse con nadie (excepto con la oposición), en trabajar habitualmente con cortinas de humo y maquillaje, de el primer paso de "el camino más rápido para resolver un problema es aceptar que se tiene un problema". No quieren exponerse a desgaste alguno, sino seguir echando la culpa a "circunstancias ajenas". "Cuando mejore la coyuntura, mejoraremos nosotros". Esta pasividad nos está hundiendo. No tenemos resortes de política monetaria pero sí fiscal, aunque si se deja más dinero en los bolsillos del contribuyente ¿no seguirá aumentando la inflación? ...
addolfoGR

3.-Sr. Centeno, me gustan muchísimo sus artículos, sobre todo porque aunque no soy ninguna experta en Economía a usted le entiendo a la primera porque lo dice todo muy claro.
Me llevé una grata sorpresa esta mañana tempranito al ver su nombre aquí en EL CONFIDENCIAL. Ojalá le veamos mucho por aquí!!!
Verónica

2.-Hay que descubrirse ante tus artículos. Te leo siempre; envidia me dan esas promociones que han disfrutado y disfrutan de tus enseñanzas en esa Escuela con solera.
Berón

1.-Como siempre, muy acertado en su análisis.
Espero que su colaboración en El Confidencial, no sea esporádica, sino permanente.
PJCM

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